miércoles, septiembre 10, 2008

Flash Gordon, de ALEX RAYMOND.




Flash Gordon salía en Patoruzito en los años cuarenta y pico; era una de las historietas que leíamos, remirábamos y admirábamos. El dibujo de Raymond era claro, bien delineado, inteligible: perfecto, y las aventuras nos mantenían con un interés continuo y tenso, porque además de la acción había intrigas y caracteres bien definidos que se hacían querer u odiar, inolvidables.



Acompañaban a Flash su novia Dalia (Dale Arden) y el doctor Saroff ( Zarkov), a quienes se unían en diferentes episodios, la reina Desira, el príncipe Barin y su esposa la princesa Aura, la reina Fría de Frigia, Gundar, el fingido mendigo Trico y otros ocasionales compañeros.



Y los villanos: Ming, el malvadísimo emperador del planeta Mongo; el traidor Brazor, enemigo de Desira; el pérfido Nalo; y toda una pléyade de tiranos y perversos contrincantes.



Los exóticos escenarios eran espectaculares: la tierra de los hielos, la tierra de los árboles, la región de los hombres alados, los desiertos y las ciudades futuristas. Aquellas cabalgaduras con pico de aves rapaces; el monstruo del hielo, como una serpiente de un solo ojo.



Todo era épico, las batallas, las motivaciones de los personajes; incluso las mujeres eran ideales, estilizadas, hermosas, nobles o malignas.





Quizá en los tiempos actuales resultaría ingenua o tradicionalista, pero ¡què prodigiosa! Pocas veces en la historia de la historieta se alcanzó el nivel de calidad de Flash Gordon.


Alex Raymond desarrolló la historieta de Flash Gordon desde enero de 1934 hasta abril de 1944.
Después estuvo a cargo de numerosos buenos dibujantes, todos a la sombra del creador inigualable.
(Esta entrada tiene 13 imágenes).
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martes, septiembre 02, 2008

TICONDEROGA de Hugo Pratt y Oesterheld.

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El dibujo de Hugo Pratt me atrajo desde las páginas de Salgari (c.1950) con Hombres de la Jungla desde la primera mirada que le eché. Luego vino El Sargento Kirk, en Misterix, con las variaciones y experimentaciones de estilos, y al fin llegó el hechizo absoluto con Ticonderoga, en Frontera.


Ticonderoga (también titulado Ticonderoga Flint) comenzó a publicarse en la revista Frontera en 1957. Cada página medía 20 cm de ancho por 15 de alto. Un año después se continuaría en Frontera Extra, en página vertical (aproximadamente 25 cm por 22).



El dibujo, en blanco y negro, a pincel (Pratt admiraba a Neil O'Keeffe) se completaba con una aguada absolutamente original en la producción historietística. No había color (excepto en la tapa de la revista), pero uno imaginaba los colores con la sugerencia tonal de las aguadas.

Estas fueron las cuatro primeras páginas de Ticonderoga:




Pratt
dibujó en Frontera 14 episodios de Ticonderoga, y en Frontera Extra, seis capítulos (el sexto episodio parece entintado en parte por Gisela Dester, su ayudante). Después abandonó el personaje, que fue continuado por Dester, manteniendo siempre los textos de Héctor Oesterheld.








Hugo Pratt raya a su mayor altura en Ticonderoga, y Oesterheld emplea un lenguaje de cuentista de aventuras de principio de siglo XX, al modo de Fenimore Cooper o Karl May.


Como anexo de la historieta aparecían ilustraciones documentales (de Pratt y de Gisela Dester) mostrando poblados indios, trajes de militares franceses e ingleses, lenguaje de señas de pieles rojas, vestimentas indígenas y hasta algún mapa simuladamente rústico y pintoresco.



En el año 2003, Ticonderoga fue editado completo en la Biblioteca Clarín de la Historieta, desafortunadamente en un tamaño demasiado pequeño (20 cm de alto por 16 de ancho) que obliga casi a usar una lupa para leer los textos.

En la edición de Clarín se incluye un hermoso prólogo escrito por Roberto Fontanarrosa, que vale como recuerdo nostálgico y comentario historietístico:




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Alex TOTH. 2 : En los años '50



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Durante la década del '50 las revistas de nuestro país fueron cambiando; las historietas de Continuará (una o dos páginas que había que seguir de semana en semana) eran remplazadas por las aventuras completas de 4 ó 6 páginas; aparecían nuevas revistas nacionales con material extranjero de este tipo y lentamente proliferaban las revistas mexicanas (cómics en español).
Algunas de estas revistas mexicanas eran Roy Rogers y Red Ryder, El Llanero Solitario y Halcón Negro, y multitud de revistas humorísticas como La pequeña Lulú, Súper Ratón y Daniel el travieso.
Fue en Roy Rogers que aparecieron estas páginas de Alex Toth, ya en transformación de su estilo, màs bien del pasado a tinta de su dibujo (durante mucho tiempo creí que estaban calcadas para aplicar el color, método que se utilizaba comúnmente en los '40).



Por supuesto, la figura del título no tiene nada que ver con el dibujo de Alex Toth, es una inclusiòn realizada para adaptar el episodio a un título habitual de la revista.




(¿Cómo explicar el desubicado aviso de la editorial, interrumpiendo la secuencia final?)

El dibujo conserva los enfoques y la construcción virtuosa de Alex Toth, pero el entintado pierde el trazo cuidado y artístico, remplazado por contornos y delineados más descuidados.

La simplificación es buena y quizá sentó escuela, pero opino que el entintado perdió calidad y posiblemente debió ser para ganar tiempo y cumplir con mayor cantidad de trabajo.
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sábado, agosto 30, 2008

HUGO PRATT y Michelle: El diario de mi amiga Moira.

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En 1956, en la colección de cuentos llamada El diario de mi amiga... la editorial Abril publicaba un relato escrito por Michelle (así simplemente) ilustrado por Hugo Pratt (quien firma con su nombre italiano Ugo) con el título El diario de mi amiga Moira.



La tapa presentaba una acuarela con esa delicadeza translúcida que Pratt manejaba tan bien, pero las ilustraciones interiores estaban realizadas a pluma, con un estilo intencionadamente antiguo, como para darle una sugerencia británica a la historia que se desarrollaba en Irlanda.







A partir de El sargento Kirk, el dibujo de Pratt tenía un plus que le otorgaba una sugerencia de tema poético, característica que demostraba plenamente en sus acuarelas. La pluma también le era propicia si el tema le interesaba.
Estas ilustraciones resultan simplemente deliciosas.
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