
Cuando aprendí a leer, comencé a incursionar en la colección de Billiken que mis hermanos guardaban en el altillo. Y en Billiken me encontré con una historieta (completamente loca para mí, que todavía no tenía noticias de Krazy Kat, Polly and her pals, ni El gato Félix; ni conocía la palabra absurdo ni el nonsense, que luego me fascinaron para siempre) en que aparecía un hombrecito extraño que repetía una frase más extraña aun.
Nunca pude saber qué significaba esa frase y tampoco nadie supo explicármela, aunque muchos la repitieran eventualmente.
Nunca pude saber qué significaba esa frase y tampoco nadie supo explicármela, aunque muchos la repitieran eventualmente.

Alrededor de 1940, Billiken publicaba la historieta Jopito y Calvete, firmada por Gene Ahern (Eugene Leslie Ahern; USA, 1895-1960; la página dominical se desarrolló desde 1936 hasta 1953). Aparecía un personaje, con un gorro tipo túdor y una inmensa barba blanca, que hacía dedo a los transeúntes (the little hitchhiker) y pronunciaba una frase sin traducción: Nov shmoz ka pop.
Así que, si usted tiene entre 60 y 80 años y quiere ignorar preguntas impertinentes: ¿Nov shmoz ka pop?... .
















































