domingo, marzo 11, 2007

CHIQUIRRITIPIS: Medios de transporte




Nuevas invenciones para jugar y transportarse.

sábado, febrero 24, 2007

RECORDANDO HISTORIETAS: Jean de la Martinica

La revista Patoruzito presentó desde sus primeros números en el año 1945, la historieta Jean de la Martinica, argumentada por Issel Ferrazzano y dibujada por Alberto Breccia, con estilo formal y realista como el que utilizaría para continuar el famoso Vito Nervio cuando Emilio Cortinas dejó de dibujarlo, algo casi sin puntos de contacto con las muy posteriores Sherlock Time o Mort Cinder.

En aquellos años, yo la leía con interés y me gustaba la línea aventurera que tenía; tanto en las selvas tropicales como en un imaginario París, pues los personajes se suponían franceses.
El protagonista era Jean Bray, héroe ya maduro acompañado de su hija Ninón y su ayudante indígena Halubi; tenían además dos laderos de su parte: Moutón y Coup de Foudre.
Sus enemigos eran el Lagarto Angeol y el Bolsón, hampones al servicio del Consorcio Maners, el verdadero y poderoso enemigo detrás de todas las tribulaciones de los Bray y sus aliados.

Estas páginas que incluyo son casi una curiosidad, pues la obra primaria de Breccia solamente se menciona y se publican pocas muestras gráficas de ella; también es interesante la foto, de 1954, donde se ve a Alberto Breccia (sin saco) trabajando con el dibujante Roberto Battaglia en la redacción de la mítica revista Dibujantes. En las páginas de Jean de la Martinica se pueden ver los personajes principales de uno y otro bando, escenas de acción y ambientes dispares.

Desafortunadamente no he podido obtener datos sobre Issel Ferrazzano, aunque siempre lo supuse un pseudónimo de Leonardo Wadel, prolífico guionista, de importancia clave en el desarrollo de la historieta argentina.


sábado, febrero 03, 2007

LEER y RELEER : Emile Gaboriau.


El Expediente 113, de Emile Gaboriau (1832 - 1873, Francia).

A lo largo de 350 páginas, esta novela mantuvo despierto mi interés hasta la última hoja.

Todo se inicia con el problemático robo en un banco, a mediados del siglo 19 (fue escrita en 1867); a partir de allí la acción se mantiene en permanente movimiento, con personajes más pasionales que lógicos en sus reacciones. La estructura episódica, típica del folletín por entregas, admite la inclusión de otro relato autónomo sin perder la expectativa por la trama central. El protagonista es el inspector Lecoq, maestro del disfraz, de gran inteligencia analítica (literariamente precursor de Sherlock Holmes, cuyo creador Conan Doyle elogió a Gaboriau), es un escéptico solitario cuyamoral es la ley. Hay una verdadera constelación de personajes intensos y bien delineados: el detective Fanferlot El Ardilla, pequeño y sumamente ágil; el elegante y atormentado cajero Prosper Bertomy, alrededor del cual gira la trama; el banquero Fauvel y su hermosa hija Madeleine; las sospechosas amistades del joven cajero; y hasta personajes ficticios y de doble personalidad. El libro se lee con ansiedad por la continua tensión de las situaciones dramáticas y no solamente para llegar a la resolución del enigma. Y al terminarlo, uno se propone releerlo, por puro gusto.
En las imágenes, el retrato corresponde al autor y las tapas son de ediciones en francés y en castellano.




miércoles, enero 31, 2007

CHIQUIRRITIPIS: Invenciones.





No siempre los inventos dan los resultados deseados, pero hay que insistir.

martes, enero 30, 2007

RECORDANDO HISTORIETAS: Skorpio

La historieta Skorpio apareció a fines de los años 70 en la revista Skorpio Gran Color, de editorial Record.

Lo primero que me atrajo fue el excelente dibujo (de Ernesto García Seijas) , proporcionado, elegante, dinámico, nunca confuso, dentro de una línea clásica; los personajes bien diferenciados gráficamente, las escenas bien ambientadas. Da verdadero gusto mirar sus dibujos.
El guion (de Ray Collins) estaba estructurado como las series policíacas de acción para tv: justicieros fuera de la ley, pandillas callejeras, policías recios; damas bondadosas, inocentes jovencitas y mujeres fatales; los personajes buenos eran muy queribles, y los malos terminaban pagando sus crímenes de una u otra forma.

La historia comenzaba con un muchachito afroamericano, Matt Rowinson, que era protegido y socorrido por el pastor ex misionero en Calcuta, padre Flannagan, y cuidado en su niñez por la abuela Blum. Con el tiempo, Matt deviene en Skorpio, justiciero implacable en los barrios bajos de Nueva York.
El sargento de policía (ex capitán) Nikos Hyerónimus, recio, pero honesto, es otro de los personajes principales. También hay personajes que aparecen, o desaparecen, y otros que reaparecen: la señora Boyd, admiradora de Flannagan, madre de Roy y Luna Boyd; Rosalind, la florista ciega; Cockeye, un canillita que llega a colaborar con Skorpio; la sargento Hettie Rowlands, que se casa con el héroe; y toda una galería de delincuentes y mafiosos, como Freddy Harras que con su carguero participa en la trata de blancas; el pistolero monsieur Rapalli; Duke Gray, dueño de los muelles, que muere a manos de su rival Carl Keller.
Hay una conspicua relación de la serie con el cine: la fisonomía de Skorpio es la de Sidney Poitier; muchos episodios llevan el título de películas: El halcón maltés, Matar a un ruiseñor, La calle desnuda, El hombre de Córcega, Mil ojos tiene la noche, El reloj sin agujas.

Como curiosidad, en el capítulo El hombre de Córcega, el pistolero Rapalli tiene el rostro del dibujante García Seijas.

lunes, enero 29, 2007

LOS SERES IMAGINARIOS. 3: El calor.

En la comarca, una primavera calurosa se convirtió en un verano exagerado.
El tipo miraba cómo el dragoncito yacía exhausto, jadeante, refugiándose en los lugares más frescos del jardín; pero en sus cercanías, las plantas se achicharraban por el calor que emanaba.
De tanto en tanto, el tipo le echaba agua con una gran regadera, y el agua se evaporaba con un siseo burlón.
El lúcido carbonero apareció bajo la sombra de las plantas y miró con simpatía al dragoncito.
- Por diferentes motivos, el calor es mal negocio para nosotros dos- reflexionó.
Mientras acompañaba al tipo, que iba a recargar la regadera, se sacó la gorra y se rascó la cabeza, preocupado.
- Honorable anciano, debemos hacer algo por él, si no...
- Pensé llevarlo al río. Pero calentaría tanto el agua que nadie podría bañarse... y al final, lo cazarían. No. ¿Qué hacer?
- Tomemos algo fresco y pensemos un poco- propuso el lúcido carbonero.
El tipo fue hasta su antigua heladera de campo (una caja de gruesa madera, revestida interiormente con zinc, con barras de hielo en su interior) y sacó un balde con helado de crema y frutas; sirvió dos escudillas y las regó con dulce licor de guindas.
El lúcido carbonero comía lentamente, pensaba, con los ojos clavados en la heladera. Y el tipo paladeaba cada cucharada de helado, paseándolo por toda la boca.
- Honorable anciano: ¿cómo funciona la heladera?
- Con hielo- sonrió el tipo- Ya lo pensé: meter adentro al dragoncito; pero no se puede, la heladera tiene que estar cerrada herméticamente para que no se derrita el hielo, y entonces se asfixiaría, el pobre...
- Sí, pero ¿dónde hay mucho hielo?, ¿tanto que no se derrita rápidamente?
- En una cámara frigorífica, en una fábrica de hielo, en... en el...
- ¡En el Polo! ¡Sí!- el carbonero saltó de su asiento, tenía los ojos encendidos como brasas en la obscuridad.
- En el Polo ¡Claro! ¡Ja ja ja ja!- al tipo se le arqueaban los bigotes de alegría-. ¡En el Polo!
- ¡Llevémoslo al Polo Norte!-exclamaron ambos- Y volveremos a buscarlo en el invierno; o antes, si llega el frío...
Y terminaron el helado, felices y apurados, y llevaron al dragoncito al Polo Norte.
Los innuits (no les agrada que les digan esquimales) lo recibieron con alegría. Construyeron sus iglús alrededor del de él y los comunicaron con su centro como los rayos de una rueda. Así tuvieron calefacción, a cambio de reconstruir frecuentemente el iglú del dragoncito cuando se derretía. Pronto fueron conocidos como la Tribu del Dragón, y su emblema fue una rueda con una llama en el centro.
- Adiós, amigo dragoncito- se despidieron el anciano y el carbonero-. Te extrañaremos. Pensaremos en ti hasta tu regreso.
Y partieron de vuelta hacia el calor de la comarca.
Aquella temporada, las aguas de los océanos subieron de nivel, por el derretimiento de los hielos.

viernes, enero 05, 2007

CHIQUIRRITIPIS: y la fecha sigue obligando...



Estrategia para el Día de Reyes y comentarios sobre el calendario.

lunes, enero 01, 2007

sábado, diciembre 16, 2006

Recordando historietas: BATUQUE.

¿Quién no conoció algún perrito que se llamara Batuque?
En su época fue el nombre más popular para esos cachorros peludos y juguetones, y hasta definió un tipo determinado de mascotas ( como Lassie define a los collies).
En nuestro país, la historieta de Batuque se publicaba en Billiken, durante los años treintas y cuarentas.

La creadora de las aventuras de Batuque fue Frances Edwina Dumm (Ohio, 1893; Manhattan, 1990); firmaba con su segundo nombre: Edwina.
En USA, el nombre original del perrito era Tippie, y el pibe Gorrita era Cap Stubby.
Edwina ganó, en 1978, el Gold Key Award, de la National Cartoonist Society, de USA.
La historieta de Batuque (o Tippie) duró desde 1918 hasta 1966, año en que Edwina (la primera mujer cartoonista) se retiró y se dedicó a la pintura de acuarelas y la fotografía.
La foto muestra a Edwina junto a su mascota (seguramente modelo para Tippie) llamada Lillie Jean.

jueves, diciembre 14, 2006

Chiquirritipis: quinta selección.




Hoy les tocó a los abuelos. Y una yapa por el fin de año.